En la actualidad, el Venezolano vive
presa de una depresión latente que lo azota a diario y no es para
menos, contando la forma tan “anormal” en la que vivimos hoy en
día, a diario enfermos comienza a formar parte de una carrera contra
un reloj que se mueve más rápido de lo normal al no encontrar sus
medicamentos, personas que han comenzado a comer una vez al día
simplemente por no encontrar comida o no poder pagarla por su alto
precio, la mendicidad se multiplica, el hampa, los “bachaqueros”
que ya se han transformado en algo incontrolable, gran parte de la
población debe lidiar con la constante falta de agua o luz en sus
hogares (y a veces ambas al mismo tiempo), y la duda constante de los ¿Como carajos salgo de aquí?.
Han tachado de cobardes a muchos de los
que han decidido irse del país, alegando que ellos no luchan por su
tierra, que algún día volverán llorando, que son unas basuras,
entre otros insultos y groserías que le dedican a esas personas,
muchas desconocen simplemente que no todos los que se van son hijos
de mamá y papá, que no son nenes mimados que se van teniendo una
vivienda o trabajo seguro en otro país, así que... Los comentarios
negativos siempre estarán de más, nadie conoce la gotera del techo
ajeno.
Apartando un poco el ataque
indiscriminado que algunos le dan a aquellos que decidieron partir,
hablaremos de aquellos que aquí continuamos y nos sentimos afligidos
al preguntarnos a nosotros mismos, ¿Será que me voy a quedar aquí
por siempre?. Muchos dirán que esa duda es una ofensa directa al
patriotismo de cualquiera que es ofensivo pensar de una forma tan
fría en irse del país natal, pero vamos a sincerarnos un poco, no
es facil tener 22 años (tomo dicha edad porque es el rango en el que
me encuentro) y ver como simplemente cada día es más difícil salir
del país, el dolar esta por las nubes,trabajar no sirve de mucho en
estos casos, ya que después de todo si pretendes reunir para poder
salir, debes estar consiente de que debes trabajar como un burro y no
puedes comprarte ni un agua embotellada (si la encuentras claro) con
tu sueldo, porque lo vas a descompletar, también azota a diario el
miedo de salir de casa, el pensar que en cualquier momento te
encuentras con un loco que te quita la vida en un instante, solo
porque te fue a robar y no le gusto el teléfono que tenias.
A veces incluso nos preguntamos... ¿De
verdad vamos a salir de esto?.
La respuesta a todo siempre sera el
cambio, el cambio personal, intelectual, cultural, espiritual. Pero
cuando vas a la calle y observas el comportamiento de las personas,
comienzas a dudar de todo e incluso te preguntas ¿Qué haré cuando
este fuera del país?, ¿Como reaccionare?.
Lamentablemente, todo termina en
interrogantes, cuando se trata de este tema.
Creditos al/la fotografo (a).

no es el final de la noche ni loulimo que esta en la caja de pandora
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